Thursday, May 9, 2013

Presentación Final de Talleres de Diseño de Segundo Año


La presentación final a la que fui era de los estudiantes de segundo año de los profesores Toro y Osuna. El tema dentro del que tenían que trabajar los estudiantes era diseñar un dormitorio para estudiantes universitarios localizado en una esquina dentro del casco de Río Piedras. Los estudiantes debían, al parecer, poner en práctica las teorías sobre urbanismo. De todas solo tomaré dos presentaciones para presentar mi opinión sobre ellas.

El diseño de la primera presentación, en primer lugar carecía de originalidad pues su fachada era la misma que tiene el Anexo Jaime Benítez Rexach de UPRRP. Incluso por dentro todo estaba organizado como dicho edificio de la Universidad. La única diferencia es que era triangular y en el primer nivel tenía un patio. La crítica de los profesores fue que no supo integrar el patio al edificio. Sin embargo, el estudiante cumplió con las reglas básicas dadas aunque no supo explicarse bien.

El diseño de la tercera presentación, fue uno de los más originales de todos los que se presentaron. El estudiante presentó un edificio que parecía tener una incisión desde el área de la entrada hacia el centro de la estructura. El edificio tenía dos entradas de forma perpendicular, el estudiante explicó que era para ayudar a que hubiese un mejor flujo de personas y diera acceso a las tiendas que estarían en el primer piso. A pesar de ser un buen diseño y bien pensado, falló en trasladar sus ideas a la realidad de lo que es Río Piedras ya que no tomó en cuenta las razones por las que no hay mucho flujo de peatones. Los profesores expusieron algunas fallas más, entre ellas el que no haya cumplido con los parámetros de seguridad y que realmente no esté condicionado para ser un complejo de viviendas.

Cuando llegué no sabía exactamente que esperar de las presentaciones por lo que presté mayor atención a lo que debían hacer y las limitaciones bajo las que tenían que trabajar. Algo que noté era que mientras más creativos eran con sus diseños, más fallas se les encontraban. Mi mayor crítica es que no supieron trabajar con sus limitaciones tanto teóricas como espaciales, y ese es el primer problema que se resuelve dentro del diseño. En ocasiones, parecía que no analizaron su diseño cuando lo llevaron a maqueta. Arquitectura que no es funcional, no es arquitectura. Entiendo que quieran probar cuan imaginativos son pero si no son creativos con la solución de problemas de diseño deben al menos dominar una creación básica que cumpla con los requisitos impuestos. Una vez que las entiendan, pueden realmente diseñar e imaginativos. 

El Anti-modernismo de Gehry y la Informidad de Moneo



Tanto las obras de Frank Gehry como las de Rafael Moneo son las críticas concretas de sus pensamientos en cuanto al tipo de arquitectura recurrente en sus épocas respectivas. Gehry critica la arquitectura moderna por ser monótona. Por otro lado, Rafael Moneo critica la falta de visión a largo plazo porque resulta en una arquitectura que caduca estilísticamente en poco tiempo. Ambos no solo se detienen a criticarlas sino que las invalidan a través de sus obras. Igualmente, sus obras desafían de forma sutil, y no tan sutil en el caso de Gehry, la arquitectura recurrente moderna.

Gehry creía en una arquitectura que fuese aún más dinámica, expresiva y que tuviera mayor libertad. Como arquitecto posmoderno, crítica la confinación del espacio, lo estático y lo monótono. Le interesaba más cuánto podía manipular la forma que los problemas técnicos. De igual forma, buscaba conceptualizar sus obras de forma que aludieran a algún objeto pero que hubiera libertad de poder ser reinterpretado. Se puede decir que su estilo arquitectónico es neobarroco ya que la forma a la que le da énfasis resulta en un tipo de caos contenido y que a la vez tiene harmonía interna.

Si Gehry en cierta medida puede ser clasificado como neobarroco, Moneo sería neorenacentista. El estilo arquitectónico de Moneo es más historicista y vuelve a la elegancia que se resaltaba durante el renacimiento. A diferencia de Gehry, él mantiene la forma tradicional pero su diseño va de la mano con su función. A diferencia de la gran mayoría de arquitectos, las obras de Moneo son únicas pero guardando a la misma vez el estilo que lo define. Es decir, él crea una pieza irrepetible y no una variación de un diseño ya hecho y favorecido. A diferencia de sus contemporáneos, Moneo busca darle un aire atemporal a sus obras ya que entiende a la arquitectura como inmortal.

Ciertamente, los dos arquitectos coinciden dentro de sus críticas en que el movimiento moderno no es arquitectura sino el montaje de cuatro paredes y un techo. Gehry buscaba más libertad artística y se dedicaba a resolver los problemas de diseño. Por otro lado, Moneo volvía a las raíces de la arquitectura: la perduración del momento histórico. A pesar de que Gehry es mucho más artístico tiende a ser monótono ya que él sigue creando más de lo mismo. Sin embargo, Moneo es un verdadero diseñador pues continua experimentando y diseñando estructuras que van íntimamente ligadas a su función.


El complejísimo de Gaudí vs. El simplismo de Mies van der Rohe


Durante cualquier clase dedicada a la arquitectura siempre van a mencionar las obras de Antoni Gaudí y aquellas de Ludwig Mies van der Rohe. Siempre van a preferir el uno o el otro ya que ambos son polos opuestos. La obra de Gaudí fue de una vertiente más orgánica y alta complejidad en sus detalles. Por otro lado, la obra de Mies fue mayormente de carácter mecánico y de simplicidad en cuanto a los detalles. No obstante, ambos no solo fueron reconocidos por sus innovaciones sino también sus ingenios y neo-técnicas.

Las obras de Gaudí se distinguen por estar inspiradas en elementos de la naturaleza. Igualmente, todas sus obras cuentan una historia a aquellos que vieran sus obras. La fachada exterior como el interior de la obra tendía a ser tanto conceptualmente como laborablemente compleja. Su motivo principal era porque deseaba que la naturaleza fuese una con el edificio y que mejor manera que incorporarla a él. Todas sus obras son tan detalladas que al momento de construir, debían hacerlo por partes ya que se debía esculpir hasta lograr la forma que Gaudí dibujaba. Las técnicas que utilizaban para poder ensamblar la obra eran consideradas vanguardistas pues muchas de las formas en las que Gaudí construía se dan más tarde como conocimiento común del arquitecto.

Por otro lado, Mies van der Rohe se distingue por su moto de “menos es más” que se refleja en su estilo de arquitectura. Los materiales predominantes sus obras, al menos en las más importantes, son el metal y los cristales. Mies buscaba reflejar dentro de su arquitectura la época moderna por lo que sus obras carecen de la ornamentación ya que toma estructura en sí para lograr la fachada. Sus obras generalmente eran un exoesqueleto inteligente pues Mies buscaba que el interior estuviese libre. A simple vista, sus diseños parecen ser simples, sin embargo son complejas de construir ya que los soportes van en el exterior. Sus diseños seguían la línea de pensamiento de los minimalistas y los colores utilizados tendían a ser oscuros para que contrastaran con el vidrio.

Gaudí y Mies son, dentro de su interpretación sobre lo que debe ser la arquitectura, polos extremadamente opuestos. Gaudí prefería una arquitectura orgánica y visiblemente compleja. Por otro lado Mies prefería una arquitectura mecánica y simple. Ambos fueron ingeniosos dentro de sus respectivos estilos, así como vanguardistas. Lo único que encuentro dentro de las obras de Mies es que, en la medida en la que quiso representar la modernidad, tienden a carecer de una historia o la posible interpretación de una. Igualmente pasa con Gaudí pero a la inversa, en su afán de contar una historia la complicó de tal manera que a menos que se detengan a analizar la obra, simplemente pasa por desapercibido.   




Le Corbusier: el Arquitecto y el Artista



Le Corbusier fue de esos pocos arquitectos modernos que no se formaron originalmente dentro de la arquitectura. Sin embargo, se dedicó a teorizar sobre ella y en una época temprana dentro de su vida decidió dedicarse a estudiar sobre la arquitectura viajando a diferentes lugares. Su faceta de arquitecto era precedida por aquella de artista ya él se había formado como artista durante su juventud. No obstante, él no separó su primara formación de la segunda sino que combinó ambos conocimientos y como resultado se convirtió en una de las mayores conceptualizaciones de lo que es ser arquitecto.

Cuando se habla de le Corbusier, tiende a pensarse en el arquitecto y no en el artista. Sin embargo, esta faceta de él influyó mucho en su estilo de arquitectura. La pintura de le Corbusier refleja su forma de pintar ya que la mayoría, por no decir todas, eran una re-imaginación de los objetos en los que se inspiraba. Su insatisfacción con lo de su época lo llevaba a crear un nuevo enfoque hacia la pintura por lo que uno de los temas principales era “la forma por la forma”. De igual forma, el color era algo que le fascinaba también y eso se reflejó en todas sus obras.

Sus convicciones como artista repercutieron en su concepción de arquitectura. También insatisfecho por la arquitectura recurrente de su época, lo llevó a teorizar sobre ella y crear su propio estilo. Para le Corbusier no era suficiente solo teorizar sobre ella sino también llevar su teoría a la plano real. Uno de sus mayores intereses era la planificación urbana por lo que dedicaba a diseñar ciudades completas aunque no se volvieran una realidad. Se debe mencionar también que le Corbusier seguía en un mismo modelo hasta perfeccionarlo.
           
Ambas facetas de le Corbusier fueron importantes para la obtención de una arquitectura innovadora. Su lado artístico se reflejó en todos sus obras ya fuera por la selección de color o por su innovación. De igual forma, su labor en el ámbito teórico de la arquitectura le permitió cementarse dentro de ese mundo así como proponer una nueva forma de hacer arquitectura. Estas dos caras de le Corbusier lograron balancear el conocimiento que debe tener un arquitecto. Igualmente, él representa el balance que existe dentro de la arquitectura: el arte y la ciencia. 

Friday, May 3, 2013

La Arquitectura Renacentista


El ser humano se destaca por ser fundamentalmente dinámico y esto se refleja en lo que hace y crea. Como creación humana, la arquitectura es la evidencia de las distintas ideologías pertenecientes a cada época. El movimiento renacentista es el que abre lo que se conoce como la Era Moderna. Este movimiento rechazaba rotundamente la ideología medieval y restauraba nuevamente la ideología clásica. Igual ocurrió en la arquitectura; este escrito busca mencionar sus características y críticas hacia la arquitectura gótica.

La arquitectura renacentista se destaca por utilizar como eje principal el balance y la proporción. Se valora la superficie de los muros por lo que se labra y moldeada en los exteriores. Nuevamente se retoma los arcos de medio punto sostenido por columnas de corte clásico. Debido a que buscaban en su arquitectura una exactitud matemática, también desarrollan, lo que he llamado anteriormente, un sistema ornamental racional y sobre todo “limpio”. La mayoría favorecía incluir en sus diseños la cúpula como parte de la influencia grecolatina. La decoración que acompaña a este era arquitectónica, generalmente estaban inspiradas en los mitos y literatura clásica. 

Como todo movimiento que surge, el renacentista criticaba el modelo anterior, en este caso la arquitectura gótica. Una de las mayores críticas fue a la iglesia por lo que resulta natural que esto se manifestara en la arquitectura. De la misma forma, el arquitecto deja de apoyarse en fórmulas que pasan de mano en mano, por lo que intenta integrar su labor en un extenso sistema artístico-teórico y fundamentarla racionalmente. También, rechazaban el dejar la estructura tal como se construyó (sin ninguna terminación) por lo que el arquitecto renacentista prefería utilizar mármoles. El cambio más visible de la arquitectura gótica a la renacentista es el sentido de balance y el desplazo de figuras eclesiásticas por aquellas mitológicas.

En la constante búsqueda de lo bello y lo perfecto, el ser humano ha sido muy volátil y, en muchas instancias, extremista. Los renacentistas se dedicaron a menospreciar todo lo que perteneciere a la época medieval, pero gracias a ese pensamiento es cuando desarrollan un sentido de balance y elegancia. A pesar de esto, negar la innovación e ingenio de los medievales fue un error pues ellos también tenían ese racionalismo matemático que los renacentistas explotaron. Entiendo que para crear nuevas ideas se debe romper con lo recurrente y sobresaturado, pero no se puede negar lo bueno, lo genial que cada época ofrece.

Friday, February 22, 2013

Estilo y Ornamento (titulo tentativo)

Los seres humanos tienen la necesidad de entender lo que le rodea pero para lograr esto lo tienen que verlo de forma lógica y organizada. Es a causa de esto que surgen las -logías de cada disciplina imaginable. Para la comprensión de los fenómenos que nos afectan y entender sus transformaciones, se utiliza una recopilación de datas de forma cronológica. Solo así, se puede entender luego el papel que juega o el símbolo representativo en su respectiva sociedad. Es un poco complicado tratar de categorizar sus funciones y su relación entre sí ya que en una primera instancia cada uno tiene una función diferente. Sin embargo, ambos se relacionan en su fin de dar sentido a la creación humana.


La única forma que se puede estudiar cualquier fenómeno es a través de un estudio diacrónico. El estudio diacrónico es el método en que se estudia de forma cronológica el fenómeno. Este estudio es el que hace posible que el concepto de evolución pueda verse ya solo se puede dar a través de un marco histórico. Por tal razón, cuando Barthes menciona el estudio Kroeber sobre el estilo de la moda, que veía los cambios en la profundidad y anchura de cuello, cintura, longitud y amplitud de la falda, implica que solo puede ser posible esta forma. Esto puede ser extrapolado a la arquitectura, ya que funciona de la misma forma en el sentido evolutivo de esta práctica y sus técnicas. Gracias a este tipo de estudio, se puede ver los rasgos que pertenecen a cada época pero más importante aún es que permite precisar cuándo se perfecciona la técnica o los tipos de ornamentos.


En esta imagen se ve la evolución de la moda pero más que eso se puede distinguir el período al que pertenece.
Una vez entendido el punto anterior, se puede pasar a explicar lo que es el estilo y el ornamento dentro de la arquitectura. El estilo es un patrón adoptado por el arquitecto ya que es la huella de su preferencia por algún tipo de decoración o terminación estructural. Por otro lado, el estilo puede ser definido como el esqueleto del diseño ya que cuando se quita toda decoración, queda una forma que puede tender a recurrir en los diferentes proyectos. El ornamento funciona de la misma forma en el sentido de que se repite sistemáticamente dentro de un sistema decorativo. Aunque pertenece a dicho sistema, también puede ser incluido dentro del sistema del estilo debido a que, en la medida en que se toma diacrónicamente, representa particularidades en cuanto a la preferencia ornamental de un arquitecto o un estilo preferido dentro de una época.

Por medio de un estudio detallado, ya sea de forma sincrónica o diacrónica, hace posible comprender como se puede analizar la arquitectura. Dentro de ese análisis entra el sistema del estilo, concepto que puede parecer escurridizo pero es simplemente un proceso que solo puede aparecer a través de un orden cronológico. Por lo tanto, un solo diseño no puede constituir un estilo. Esta misma regla aplica al ornamento ya que para ser considerado como tal, tiene que tener un patrón establecido ya sea por el arquitecto o la época que lo dicte. Ambos solo componen un aspecto del análisis sobre la obra arquitectónica pues no es lo único que conlleva una obra. Sin embargo, ambos constituyen una gran parte de la serie de sistemas empleados en cualquier obra arquitectónica. 

Friday, February 15, 2013

La Infraestructura del Diseño


El diseño, para muchos, es el comienzo del producto final o sea el principio que logra el final. Sin embargo, en realidad el diseño en sí, no es el principio sino el medio del producto final ya que este solo puede existir a través de una infraestructura. Antes de proceder, debo explicar qué es la infraestructura del diseño ya que es un concepto propio y por lo tanto se presta a muchas interpretaciones. La infraestructura del diseño puede ser definida como todo aquello que lo delimita y lo sostiene según el sistema al que sirve. Entiéndase como sistema todo aquello que comprende una función específica dentro de los mismos preceptos que lo definen (la moda, la química, la arquitectura, etc.).  Esta infraestructura está compuesta de un sistema conceptual y otro material. 


Es un poco complicado decir cual sistema dentro de la infraestructura antecede al otro. Sin embargo, dentro de mis parámetros, ocurre primero el concepto y luego el material. El sistema conceptual es la teoría sobre el sistema que comprende el producto final. Dentro de la semiótica el concepto es lo que reemplaza la imagen acústica (el objeto en sí). Esta definición de concepto sirve para precisar por qué se le llama teoría. Es común oír a las personas decir que la práctica hace la teoría pero un profesional que conoce la teoría es mejor que quien hace solamente la práctica. Por lo que el sistema conceptual sirve como método hipotético sobre cómo debe ser todo. También se encarga de conceptualizar el sistema en el que trabaja para establecer sus parámetros. Este sistema es el que delimita el diseño durante sus primeras etapas (en las que todavía está papel). De igual forma es el marco referencial del diseño en el plano totalmente conceptual.


Luego de conocer el sistema conceptual, el diseñador conoce el sistema material. El sistema material comprende de los materiales utilizados para realización del diseño en el plano real. Este es el segundo filtro del diseño ya que establece otro conjunto de parámetros que continua delimitando el diseño. Estas delimitaciones se basan en la experiencia práctica que se tiene sobre las herramientas y materiales a utilizar. En el caso de un vestido se selecciona el tipo de textil según la ocasión y el lugar de la ocasión. Dependiendo de la estructura del vestido, se finaliza el tipo de material a utilizar. Esto se debe a que no todos los materiales son compatibles con los elementos que condicionan el diseño (su estructura y factores exteriores concernientes a él). 

Cuando se incorporan ambos sistemas se obtiene el resultado balanceado y en muchos casos ideal. Por tal razón, esta infraestructura es lo que permite al diseño poder ser llevado al plano real. A través del sistema conceptual se puede concebir en un plano hipotético el diseño mientras que el sistema material se encarga de llevarlo al plano real mediante el escogido de material que el lugar y el tipo de función que va a tener el diseño. Cabe mencionar que el sistema material tiene también una faceta conceptual ya que el diseñador tiene que conocer el comportamiento del material en todos los aspectos para poder escogerlo. De igual forma, tengo que mencionar que el diseño, respecto a su infraestructura, no sigue una forma lineal sino circular ya que a pesar que esta infraestructura lo hace posible (antes de que exista algún dibujo), el diseño puede también tomar en consideración la infraestructura luego que está concebido. Ambos son posibles pero es la segunda forma es una experimental que sirve como método didáctico y no práctico.


Friday, February 8, 2013

Lo que Hace al Diseñador un Diseñador



El rol del arquitecto es como aquel del diseñador de modas. Siempre surgen las interrogantes de que hace al arquitecto un arquitecto ya que existe una predisposición a pensar que solo inventan cosas bonitas. Lo mismo sucede con el diseñador de modas, muchos piensan que solo hace ropa. Sin embargo, para que sea posible diseñar, él o ella tienen una historia que contar y determinación de crear perfección. De igual forma, para quien crea, es el proceso de seleccionar, de evaluar los detalles que quieren utilizar para luego llevarlo a la realidad es lo que realmente resulta en el diseño.
             
Un diseñador no crea nada de la nada, sino que recurre a sus experiencias vividas y su conocimiento para tomarlas como punto de partida. Él o ella no piensan en el resultado para considerar el detalle, él o ella maximizan la idea a partir del detalle que abarca el todo. Así como el diseñador de modas estudia el tipo de textil, el color de estos y los ornamentos que crean harmonía y un sentido de balance para maximizar el cuerpo humano, el arquitecto hace lo mismo para maximizar el entorno de su creación a través de ella. Más que diseñar es contar una historia con ese diseño, y esto a su vez es lo que hace el resultado tan llamativo.

El diseñador crea por el deseo de presenciar el impacto que tiene en la realidad inmediata su diseño. Por tal razón, un diseño no es una sola entidad sino que es un proceso que tiene múltiples etapas. Su primera etapa es donde se concibe la idea que luego pasa al papel. Durante esta etapa, el pensamiento se va enfocando y tomando forma. Una vez que se obtiene la idea sobre lo que se busca trasmitir, pasa a una segunda etapa. Es durante esta que surgen todas las interrogantes sobre los materiales, la forma en que se puede llevar a la realidad y es precisamente aquí donde surgen los primeros problemas prácticos. Estos problemas dependen de la naturaleza del diseño, pero el principal problema del diseño es cómo se va hacer y por dónde empezar. En el caso del diseño de modas, ese problema principal es hacer el patrón. Luego que se encuentra la solución al problema principal, se comienza a recrear el diseño en el plano real. En algunas ocasiones, algún detalle del diseño bidimensional es irreproducible en el plano real, así que el diseñador debe modificarlo. El diseño se puede llamar tal cuando está terminado y existe en el plano real.

El diseño es la manifestación corpórea de una idea que solo puede crear una persona llena de curiosidad. El diseñador se sumerge en el mundo de su creación para maximizarla; es la curiosidad de presenciar como su idea afecta la realidad. Sin embargo, el proceso de llevarlo a la realidad lo que realmente le intriga. Él o ella tienen que constantemente recurrir todo lo que perciben para que pueda existir un diseño bidimensional. No obstante, esa primera parte no es la que intriga al diseñador, lo que lo intriga es toda la problemática de verlo en la vida real. Él o ella viven para montar el rompecabezas que representa cada diseño que crean, por tal razón son considerados creativos. Estos dos puntos son lo que diferencian a un diseñador de un artista. El artista busca visualizar una idea bidimensional, el diseñador toma un paso más allá: él o ella buscan hacerlo real. La capacidad de combinar diferentes niveles de pensamiento e ideas contrapuestas y transcribir ese resultado en la realidad es lo que hace al diseñador, un diseñador.  

Friday, February 1, 2013

La Arquitectura Desde el Punto de Vista del Arquitecto y el Ingeniero

El arquitecto y el ingeniero son una fuerza intrínseca que permite la realización de la arquitectura. La arquitectura es tanto ciencia como arte, pero ese arte está respaldada por la ciencia que la mantiene de pie. Es común cometer el error de pensar que ambos profesionales hacen lo mismo; es un error lógico pero sigue siendo incorrecto. El arquitecto percibe el entorno donde establecerá su diseño de forma creativa para que este se adapte a su espacio. El ingeniero, por otro lado, entiende el entorno para poder establecer de forma costo-efectiva y práctica la construcción del edificio. Ambos tienen sus ventajas y desventajas; el arquitecto crea un espacio que impacta al ser humano de forma visual pero en muchos casos no son costo-efectivos; los ingenieros crean un espacio que utiliza el ser humano de forma costo-efectiva pero carece de la sublimidad artística.

El arquitecto se dedica a crear el concepto de su diseño y su diseño per se. Él o ella parten del estudio sobre todo lo que comprende el lugar para conocer como este afectará su diseño o la concepción de él. Este primer paso, es el esencial para que el resto se pueda dar ya que el lugar en sí afecta su posición de la misma forma en la que impone el tipo de material y su tamaño. El arquitecto se encarga del aspecto psicológico y la percepción del edificio ya que el arquitecto logra el efecto según el motivo o sentimiento que desea crear. Sin embargo, debido a que el arquitecto trabaja en un plano puramente conceptual, cuando se lleva al plano real, el diseño presenta problemas estructurales. 

Por otra parte, el ingeniero se dedica a trabajar con el diseño en un plano real. El ingeniero estudia el tipo de suelo para conocer si puede soportar el diseño físico. Es quien se encarga de que los materiales a utilizar sean los apropiados y que estos cumplan con las regulaciones del edificio. El ingeniero es quien se encarga del aspecto matemático del diseño ya que ellos trabajan con la fuerza de gravedad en todos sus aspectos. También, se encarga de supervisar el proyecto ya que se tiene que asegurar que sigan todo al pie de la letra. Sin embargo, ya que el ingeniero trabaja en un nivel puramente eficiente, solo le interesa cumplir con la definición de lo que hace al edificio un edificio, no toma en consideración el tipo de percepción que presente. 

Nuevamente reitero que ambos forman una fuerza intrínseca aunque muchos digan que el arquitecto depende del ingeniero pero el ingeniero no depende del arquitecto. Ambas profesiones complementan la realización de una obra. Mientras el arquitecto se ocupa de la concepción y percepción del diseño en el plano conceptual, el ingeniero se ocupa del diseño en el plano real. La combinación de ambos conocimientos, el estético y el práctico, es lo que hace una obra disfrute de su perfección. Sin embargo, cuando ambos buscan separar esos dos conceptos lo único que logran es crear atrocidades. En un principio, extrapolé lo que debía ser un arquitecto según lo que es un diseñador de modas. Sin embargo, noté que a diferencia del diseñador de modas, quien tiene que ser experto en todo lo que concierne cada pieza de ropa, desde el diseño de papel hasta la pieza terminada, el arquitecto solo tiene algún conocimiento conceptual sobre lo que concierne su diseño. Por otra parte, el ingeniero está sujeto al diseño del arquitecto y por lo tanto, en muchas ocasiones, no busca expandir su campo de conocimiento más allá de lo práctico. Si se tiene todo esto en cuenta, estos dos campos de estudio se deberían fusionar como en un principio ya que para ser un diseñador, no basta conocer un aspecto, hay que conocerlo en toda su plenitud.


La Buena Arquitectura

Toda disciplina es ejercida bien o mal y la arquitectura no es la excepción. Entiéndase por buena arquitectura aquella que toma en consideración todos los elementos necesarios para la construcción de un edificio eficiente y duradero. Con el paso del tiempo esta práctica se ha hecho más comercial por lo que la buena arquitectura se ha reducido considerablemente. Por otro lado, se ha desarrollado una línea de pensamiento que estipula que la ornamentación no es necesaria porque no es funcional. No se pretende hacer señalamientos sobre lo que sería una mala arquitectura ya que conocer lo ideal señala lo otro.

Lo primero que un arquitecto debe observar es el lugar donde construye. No basta solamente visitar el lugar sin estudiar su suelo, sus alrededores y el ambiente que lo afecta. A pesar de que el edificio a construir puede ser mejorado al añadirle diferentes aparatos tecnológicos como el aire acondicionado, no lo hace costo efectivo. De igual forma si el tipo de terreno no es tomado en consideración existe el riesgo de que el edificio se deteriore con mayor facilidad o se derrumbe. Por ende, el buen arquitecto se dedica a analizar los entornos para realizar el diseño o sea que el diseño se adapta al terreno y no viceversa. Al tomar en cuenta la dirección general del viento, él o ella pueden diseñar el edificio para que este no contenga el calor dentro del edificio, esto lo hace costo-efectivo a largo plazo. Además, provee una calidad y asegura su funcionamiento incluso en las temporadas más terribles. La tecnología es buena como apoyo al diseño, no como parte primordial para que el edificio pueda operar.

Luego surge la arquitectura minimalista a finales del siglo XIX, este movimiento desdeñaba los estilos de arquitectura anterior ya que ellos entendían que el ornamento era innecesario ya que no constituía una función y era subjetivo. La finalidad de esta forma de pensamiento es obtener una forma elemental y universal. Este tipo de arquitectura todavía permanece en el siglo XXI y como se ve, esta carece de ornamentos fuera de aquellos que crea el esqueleto arquitectónico. Su estética se deriva del desdeño de la saturación de ornamentos en los estilos anteriores. A pesar de que sí es posible que esos ornamentos eran simplemente estéticos, lo que ellos olvidaron que dentro de esa estética cada uno tenía su función. Esa función no estaba necesariamente atada a la estructura ya que podía simplemente contar una anécdota de un momento histórico específico. Los minimalistas tampoco tomaron es consideración que su estilo era igual de subjetivo que los anteriores. Esto se debe a que una idea o manifestación no evoluciona del plano subjetivo ya que es una percepción sobre el mundo. De igual forma, esta línea de pensamiento se ha prestado, en muchos casos, para la creación de obras que no dicen nada. 

La mayor falta del ser humano ha sido el pensar que solo lo que crea en su momento es lo perfecto y que lo anterior a él es inferior. Este sentido de superioridad, se refleja en todo lo que hacemos y la arquitectura es la prueba de esto. El arquitecto se ha vuelto soberbio a través de su propia creación. Por tal razón el buen arquitecto es humilde, y en ser humilde conoce íntimamente todos los elementos que conciernen su obra. Por otro lado, el estilo de arquitectura actual dice que lo anterior era innecesario ya que la ornamentación no es funcional. No obstante, esa ornamentación es funcional en sí misma. Cuando se combinan el estilo y la inclusión de los factores delimitantes se obtiene un balance y una anécdota por lo se puede llamar buena arquitectura. La buena arquitectura es una consciente del espacio y de su entorno porque busca incorporarse a él. De igual forma, a través del estilo se perpetúa una visión de mundo que inmortaliza en su entorno. Sin embargo, con un estilo que busca ser impersonal se pierde una parte de lo que constituye la arquitectura. Después de todo, la arquitectura tiene la intención de mostrar su propia historia, no la geometría en la que se concibe. 

Friday, January 18, 2013

Reflexión sobre Baraka

Baraka es un filme sin narración dirigido por Ron Fricke. El filme se dedica a mostrar la naturaleza, la actividad y vida humana en todo su esplendor. Lo más interesante de este, es la constante comparación entre la naturaleza y la ciudad. Sin embargo, esto es algo que se da constantemente durante ciertos periodos literarios pero es innovador verlo a través de video y sin requerir alguna palabra. Por otra parte, algo sumamente curioso es el tipo de relación entre el  título del filme y su contenido.

Durante el periodo renacentista literario se encuentran las novelas pastoriles. Estas se distinguen por alabar la vida en la naturaleza y la simpleza ya que les permite estar más cerca de sí mismo y repudia la vida de la ciudad. A esto me recordó el filme, ya que durante las secuencias que mostraba al ser humano en un ámbito natural, mostró el aspecto hermoso y cautivante de dicha interacción. En contraste, durante ciertas secuencias, que mostraba la vida en la ciudad como un espacio decaído y que las personas están en continuo movimiento por lo que no se detienen a apreciar sus alrededores, que de por sí están desgastados. El director parece presentar su crítica sobre estos asuntos al contrastar inmediatamente las secuencias, mostrando una natural y rápidamente cambiando a la vida urbana.





Como futura traductora, siempre me interesan los detalles o las cosas que parecen insignificante a primera vista. En este caso particular, me interesé en cómo se relaciona el título con su contenido. La palabra baraka es un concepto islámico que significa bendición o poder espiritual que reside en lugares sagrados. Todo lo que se presenta durante el transcurso del filme son lugares donde se están realizando rituales religiosos. Si se toma el concepto en una acepción más amplia, se puede decir que el director se refiere a que todo lugar es sagrado y como tal importante. También, se puede decir que hasta al más ínfimo insecto es parte de una bendición que consiste en las maravillas de la naturaleza y la cultura humana.
            
A causa del constante cambio de escenas de forma abrupta, al principio sentí a mi cerebro  a punto de colapsar. Por tal razón dejé de pensar, y simplemente me enfoqué en disfrutar de las secuencias. Entiendo que es un filme ideal para inspirarse tanto en fachadas o texturas para edificios como para la creación de nuevos textiles. Me llamó la atención la constante presentación de diferentes construcciones antiguas porque me recuerda a diferentes proyectos arquitectónicos hechos por diferentes arquitectos como Aalto y Wright. Me hizo pensar que por más innovador que parezca lo moderno, lo único que hace es presentar algo que ya existió, como un ciclo vicioso del que no puede escapar.