Durante cualquier
clase dedicada a la arquitectura siempre van a mencionar las obras de Antoni
Gaudí y aquellas de Ludwig Mies van der Rohe. Siempre van a preferir el uno o
el otro ya que ambos son polos opuestos. La obra de Gaudí fue de una vertiente
más orgánica y alta complejidad en sus detalles. Por otro lado, la obra de Mies
fue mayormente de carácter mecánico y de simplicidad en cuanto a los detalles.
No obstante, ambos no solo fueron reconocidos por sus innovaciones sino también
sus ingenios y neo-técnicas.
Las obras de Gaudí
se distinguen por estar inspiradas en elementos de la naturaleza. Igualmente,
todas sus obras cuentan una historia a aquellos que vieran sus obras. La
fachada exterior como el interior de la obra tendía a ser tanto conceptualmente
como laborablemente compleja. Su motivo principal era porque deseaba que la
naturaleza fuese una con el edificio y que mejor manera que incorporarla a él.
Todas sus obras son tan detalladas que al momento de construir, debían hacerlo
por partes ya que se debía esculpir hasta lograr la forma que Gaudí dibujaba.
Las técnicas que utilizaban para poder ensamblar la obra eran consideradas
vanguardistas pues muchas de las formas en las que Gaudí construía se dan más
tarde como conocimiento común del arquitecto.
Por otro lado, Mies
van der Rohe se distingue por su moto de “menos es más” que se refleja en su
estilo de arquitectura. Los materiales predominantes sus obras, al menos en las
más importantes, son el metal y los cristales. Mies buscaba reflejar dentro de
su arquitectura la época moderna por lo que sus obras carecen de la ornamentación
ya que toma estructura en sí para lograr la fachada. Sus obras generalmente
eran un exoesqueleto inteligente pues Mies buscaba que el interior estuviese
libre. A simple vista, sus diseños parecen ser simples, sin embargo son
complejas de construir ya que los soportes van en el exterior. Sus diseños seguían
la línea de pensamiento de los minimalistas y los colores utilizados tendían a
ser oscuros para que contrastaran con el vidrio.
Gaudí y Mies son,
dentro de su interpretación sobre lo que debe ser la arquitectura, polos extremadamente
opuestos. Gaudí prefería una arquitectura orgánica y visiblemente compleja. Por
otro lado Mies prefería una arquitectura mecánica y simple. Ambos fueron
ingeniosos dentro de sus respectivos estilos, así como vanguardistas. Lo único
que encuentro dentro de las obras de Mies es que, en la medida en la que quiso
representar la modernidad, tienden a carecer de una historia o la posible interpretación
de una. Igualmente pasa con Gaudí pero a la inversa, en su afán de contar una
historia la complicó de tal manera que a menos que se detengan a analizar la
obra, simplemente pasa por desapercibido.
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