Friday, February 1, 2013

La Arquitectura Desde el Punto de Vista del Arquitecto y el Ingeniero

El arquitecto y el ingeniero son una fuerza intrínseca que permite la realización de la arquitectura. La arquitectura es tanto ciencia como arte, pero ese arte está respaldada por la ciencia que la mantiene de pie. Es común cometer el error de pensar que ambos profesionales hacen lo mismo; es un error lógico pero sigue siendo incorrecto. El arquitecto percibe el entorno donde establecerá su diseño de forma creativa para que este se adapte a su espacio. El ingeniero, por otro lado, entiende el entorno para poder establecer de forma costo-efectiva y práctica la construcción del edificio. Ambos tienen sus ventajas y desventajas; el arquitecto crea un espacio que impacta al ser humano de forma visual pero en muchos casos no son costo-efectivos; los ingenieros crean un espacio que utiliza el ser humano de forma costo-efectiva pero carece de la sublimidad artística.

El arquitecto se dedica a crear el concepto de su diseño y su diseño per se. Él o ella parten del estudio sobre todo lo que comprende el lugar para conocer como este afectará su diseño o la concepción de él. Este primer paso, es el esencial para que el resto se pueda dar ya que el lugar en sí afecta su posición de la misma forma en la que impone el tipo de material y su tamaño. El arquitecto se encarga del aspecto psicológico y la percepción del edificio ya que el arquitecto logra el efecto según el motivo o sentimiento que desea crear. Sin embargo, debido a que el arquitecto trabaja en un plano puramente conceptual, cuando se lleva al plano real, el diseño presenta problemas estructurales. 

Por otra parte, el ingeniero se dedica a trabajar con el diseño en un plano real. El ingeniero estudia el tipo de suelo para conocer si puede soportar el diseño físico. Es quien se encarga de que los materiales a utilizar sean los apropiados y que estos cumplan con las regulaciones del edificio. El ingeniero es quien se encarga del aspecto matemático del diseño ya que ellos trabajan con la fuerza de gravedad en todos sus aspectos. También, se encarga de supervisar el proyecto ya que se tiene que asegurar que sigan todo al pie de la letra. Sin embargo, ya que el ingeniero trabaja en un nivel puramente eficiente, solo le interesa cumplir con la definición de lo que hace al edificio un edificio, no toma en consideración el tipo de percepción que presente. 

Nuevamente reitero que ambos forman una fuerza intrínseca aunque muchos digan que el arquitecto depende del ingeniero pero el ingeniero no depende del arquitecto. Ambas profesiones complementan la realización de una obra. Mientras el arquitecto se ocupa de la concepción y percepción del diseño en el plano conceptual, el ingeniero se ocupa del diseño en el plano real. La combinación de ambos conocimientos, el estético y el práctico, es lo que hace una obra disfrute de su perfección. Sin embargo, cuando ambos buscan separar esos dos conceptos lo único que logran es crear atrocidades. En un principio, extrapolé lo que debía ser un arquitecto según lo que es un diseñador de modas. Sin embargo, noté que a diferencia del diseñador de modas, quien tiene que ser experto en todo lo que concierne cada pieza de ropa, desde el diseño de papel hasta la pieza terminada, el arquitecto solo tiene algún conocimiento conceptual sobre lo que concierne su diseño. Por otra parte, el ingeniero está sujeto al diseño del arquitecto y por lo tanto, en muchas ocasiones, no busca expandir su campo de conocimiento más allá de lo práctico. Si se tiene todo esto en cuenta, estos dos campos de estudio se deberían fusionar como en un principio ya que para ser un diseñador, no basta conocer un aspecto, hay que conocerlo en toda su plenitud.


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