Thursday, May 9, 2013

Presentación Final de Talleres de Diseño de Segundo Año


La presentación final a la que fui era de los estudiantes de segundo año de los profesores Toro y Osuna. El tema dentro del que tenían que trabajar los estudiantes era diseñar un dormitorio para estudiantes universitarios localizado en una esquina dentro del casco de Río Piedras. Los estudiantes debían, al parecer, poner en práctica las teorías sobre urbanismo. De todas solo tomaré dos presentaciones para presentar mi opinión sobre ellas.

El diseño de la primera presentación, en primer lugar carecía de originalidad pues su fachada era la misma que tiene el Anexo Jaime Benítez Rexach de UPRRP. Incluso por dentro todo estaba organizado como dicho edificio de la Universidad. La única diferencia es que era triangular y en el primer nivel tenía un patio. La crítica de los profesores fue que no supo integrar el patio al edificio. Sin embargo, el estudiante cumplió con las reglas básicas dadas aunque no supo explicarse bien.

El diseño de la tercera presentación, fue uno de los más originales de todos los que se presentaron. El estudiante presentó un edificio que parecía tener una incisión desde el área de la entrada hacia el centro de la estructura. El edificio tenía dos entradas de forma perpendicular, el estudiante explicó que era para ayudar a que hubiese un mejor flujo de personas y diera acceso a las tiendas que estarían en el primer piso. A pesar de ser un buen diseño y bien pensado, falló en trasladar sus ideas a la realidad de lo que es Río Piedras ya que no tomó en cuenta las razones por las que no hay mucho flujo de peatones. Los profesores expusieron algunas fallas más, entre ellas el que no haya cumplido con los parámetros de seguridad y que realmente no esté condicionado para ser un complejo de viviendas.

Cuando llegué no sabía exactamente que esperar de las presentaciones por lo que presté mayor atención a lo que debían hacer y las limitaciones bajo las que tenían que trabajar. Algo que noté era que mientras más creativos eran con sus diseños, más fallas se les encontraban. Mi mayor crítica es que no supieron trabajar con sus limitaciones tanto teóricas como espaciales, y ese es el primer problema que se resuelve dentro del diseño. En ocasiones, parecía que no analizaron su diseño cuando lo llevaron a maqueta. Arquitectura que no es funcional, no es arquitectura. Entiendo que quieran probar cuan imaginativos son pero si no son creativos con la solución de problemas de diseño deben al menos dominar una creación básica que cumpla con los requisitos impuestos. Una vez que las entiendan, pueden realmente diseñar e imaginativos. 

El Anti-modernismo de Gehry y la Informidad de Moneo



Tanto las obras de Frank Gehry como las de Rafael Moneo son las críticas concretas de sus pensamientos en cuanto al tipo de arquitectura recurrente en sus épocas respectivas. Gehry critica la arquitectura moderna por ser monótona. Por otro lado, Rafael Moneo critica la falta de visión a largo plazo porque resulta en una arquitectura que caduca estilísticamente en poco tiempo. Ambos no solo se detienen a criticarlas sino que las invalidan a través de sus obras. Igualmente, sus obras desafían de forma sutil, y no tan sutil en el caso de Gehry, la arquitectura recurrente moderna.

Gehry creía en una arquitectura que fuese aún más dinámica, expresiva y que tuviera mayor libertad. Como arquitecto posmoderno, crítica la confinación del espacio, lo estático y lo monótono. Le interesaba más cuánto podía manipular la forma que los problemas técnicos. De igual forma, buscaba conceptualizar sus obras de forma que aludieran a algún objeto pero que hubiera libertad de poder ser reinterpretado. Se puede decir que su estilo arquitectónico es neobarroco ya que la forma a la que le da énfasis resulta en un tipo de caos contenido y que a la vez tiene harmonía interna.

Si Gehry en cierta medida puede ser clasificado como neobarroco, Moneo sería neorenacentista. El estilo arquitectónico de Moneo es más historicista y vuelve a la elegancia que se resaltaba durante el renacimiento. A diferencia de Gehry, él mantiene la forma tradicional pero su diseño va de la mano con su función. A diferencia de la gran mayoría de arquitectos, las obras de Moneo son únicas pero guardando a la misma vez el estilo que lo define. Es decir, él crea una pieza irrepetible y no una variación de un diseño ya hecho y favorecido. A diferencia de sus contemporáneos, Moneo busca darle un aire atemporal a sus obras ya que entiende a la arquitectura como inmortal.

Ciertamente, los dos arquitectos coinciden dentro de sus críticas en que el movimiento moderno no es arquitectura sino el montaje de cuatro paredes y un techo. Gehry buscaba más libertad artística y se dedicaba a resolver los problemas de diseño. Por otro lado, Moneo volvía a las raíces de la arquitectura: la perduración del momento histórico. A pesar de que Gehry es mucho más artístico tiende a ser monótono ya que él sigue creando más de lo mismo. Sin embargo, Moneo es un verdadero diseñador pues continua experimentando y diseñando estructuras que van íntimamente ligadas a su función.


El complejísimo de Gaudí vs. El simplismo de Mies van der Rohe


Durante cualquier clase dedicada a la arquitectura siempre van a mencionar las obras de Antoni Gaudí y aquellas de Ludwig Mies van der Rohe. Siempre van a preferir el uno o el otro ya que ambos son polos opuestos. La obra de Gaudí fue de una vertiente más orgánica y alta complejidad en sus detalles. Por otro lado, la obra de Mies fue mayormente de carácter mecánico y de simplicidad en cuanto a los detalles. No obstante, ambos no solo fueron reconocidos por sus innovaciones sino también sus ingenios y neo-técnicas.

Las obras de Gaudí se distinguen por estar inspiradas en elementos de la naturaleza. Igualmente, todas sus obras cuentan una historia a aquellos que vieran sus obras. La fachada exterior como el interior de la obra tendía a ser tanto conceptualmente como laborablemente compleja. Su motivo principal era porque deseaba que la naturaleza fuese una con el edificio y que mejor manera que incorporarla a él. Todas sus obras son tan detalladas que al momento de construir, debían hacerlo por partes ya que se debía esculpir hasta lograr la forma que Gaudí dibujaba. Las técnicas que utilizaban para poder ensamblar la obra eran consideradas vanguardistas pues muchas de las formas en las que Gaudí construía se dan más tarde como conocimiento común del arquitecto.

Por otro lado, Mies van der Rohe se distingue por su moto de “menos es más” que se refleja en su estilo de arquitectura. Los materiales predominantes sus obras, al menos en las más importantes, son el metal y los cristales. Mies buscaba reflejar dentro de su arquitectura la época moderna por lo que sus obras carecen de la ornamentación ya que toma estructura en sí para lograr la fachada. Sus obras generalmente eran un exoesqueleto inteligente pues Mies buscaba que el interior estuviese libre. A simple vista, sus diseños parecen ser simples, sin embargo son complejas de construir ya que los soportes van en el exterior. Sus diseños seguían la línea de pensamiento de los minimalistas y los colores utilizados tendían a ser oscuros para que contrastaran con el vidrio.

Gaudí y Mies son, dentro de su interpretación sobre lo que debe ser la arquitectura, polos extremadamente opuestos. Gaudí prefería una arquitectura orgánica y visiblemente compleja. Por otro lado Mies prefería una arquitectura mecánica y simple. Ambos fueron ingeniosos dentro de sus respectivos estilos, así como vanguardistas. Lo único que encuentro dentro de las obras de Mies es que, en la medida en la que quiso representar la modernidad, tienden a carecer de una historia o la posible interpretación de una. Igualmente pasa con Gaudí pero a la inversa, en su afán de contar una historia la complicó de tal manera que a menos que se detengan a analizar la obra, simplemente pasa por desapercibido.   




Le Corbusier: el Arquitecto y el Artista



Le Corbusier fue de esos pocos arquitectos modernos que no se formaron originalmente dentro de la arquitectura. Sin embargo, se dedicó a teorizar sobre ella y en una época temprana dentro de su vida decidió dedicarse a estudiar sobre la arquitectura viajando a diferentes lugares. Su faceta de arquitecto era precedida por aquella de artista ya él se había formado como artista durante su juventud. No obstante, él no separó su primara formación de la segunda sino que combinó ambos conocimientos y como resultado se convirtió en una de las mayores conceptualizaciones de lo que es ser arquitecto.

Cuando se habla de le Corbusier, tiende a pensarse en el arquitecto y no en el artista. Sin embargo, esta faceta de él influyó mucho en su estilo de arquitectura. La pintura de le Corbusier refleja su forma de pintar ya que la mayoría, por no decir todas, eran una re-imaginación de los objetos en los que se inspiraba. Su insatisfacción con lo de su época lo llevaba a crear un nuevo enfoque hacia la pintura por lo que uno de los temas principales era “la forma por la forma”. De igual forma, el color era algo que le fascinaba también y eso se reflejó en todas sus obras.

Sus convicciones como artista repercutieron en su concepción de arquitectura. También insatisfecho por la arquitectura recurrente de su época, lo llevó a teorizar sobre ella y crear su propio estilo. Para le Corbusier no era suficiente solo teorizar sobre ella sino también llevar su teoría a la plano real. Uno de sus mayores intereses era la planificación urbana por lo que dedicaba a diseñar ciudades completas aunque no se volvieran una realidad. Se debe mencionar también que le Corbusier seguía en un mismo modelo hasta perfeccionarlo.
           
Ambas facetas de le Corbusier fueron importantes para la obtención de una arquitectura innovadora. Su lado artístico se reflejó en todos sus obras ya fuera por la selección de color o por su innovación. De igual forma, su labor en el ámbito teórico de la arquitectura le permitió cementarse dentro de ese mundo así como proponer una nueva forma de hacer arquitectura. Estas dos caras de le Corbusier lograron balancear el conocimiento que debe tener un arquitecto. Igualmente, él representa el balance que existe dentro de la arquitectura: el arte y la ciencia. 

Friday, May 3, 2013

La Arquitectura Renacentista


El ser humano se destaca por ser fundamentalmente dinámico y esto se refleja en lo que hace y crea. Como creación humana, la arquitectura es la evidencia de las distintas ideologías pertenecientes a cada época. El movimiento renacentista es el que abre lo que se conoce como la Era Moderna. Este movimiento rechazaba rotundamente la ideología medieval y restauraba nuevamente la ideología clásica. Igual ocurrió en la arquitectura; este escrito busca mencionar sus características y críticas hacia la arquitectura gótica.

La arquitectura renacentista se destaca por utilizar como eje principal el balance y la proporción. Se valora la superficie de los muros por lo que se labra y moldeada en los exteriores. Nuevamente se retoma los arcos de medio punto sostenido por columnas de corte clásico. Debido a que buscaban en su arquitectura una exactitud matemática, también desarrollan, lo que he llamado anteriormente, un sistema ornamental racional y sobre todo “limpio”. La mayoría favorecía incluir en sus diseños la cúpula como parte de la influencia grecolatina. La decoración que acompaña a este era arquitectónica, generalmente estaban inspiradas en los mitos y literatura clásica. 

Como todo movimiento que surge, el renacentista criticaba el modelo anterior, en este caso la arquitectura gótica. Una de las mayores críticas fue a la iglesia por lo que resulta natural que esto se manifestara en la arquitectura. De la misma forma, el arquitecto deja de apoyarse en fórmulas que pasan de mano en mano, por lo que intenta integrar su labor en un extenso sistema artístico-teórico y fundamentarla racionalmente. También, rechazaban el dejar la estructura tal como se construyó (sin ninguna terminación) por lo que el arquitecto renacentista prefería utilizar mármoles. El cambio más visible de la arquitectura gótica a la renacentista es el sentido de balance y el desplazo de figuras eclesiásticas por aquellas mitológicas.

En la constante búsqueda de lo bello y lo perfecto, el ser humano ha sido muy volátil y, en muchas instancias, extremista. Los renacentistas se dedicaron a menospreciar todo lo que perteneciere a la época medieval, pero gracias a ese pensamiento es cuando desarrollan un sentido de balance y elegancia. A pesar de esto, negar la innovación e ingenio de los medievales fue un error pues ellos también tenían ese racionalismo matemático que los renacentistas explotaron. Entiendo que para crear nuevas ideas se debe romper con lo recurrente y sobresaturado, pero no se puede negar lo bueno, lo genial que cada época ofrece.